30 octubre 2017

¿Existen los dragones?

Los dragones, como los unicornios, siempre han sido seres esquivos. Siglos de tradición los han descrito como serpientes voladoras que lanzan fuego, como lo tipifica este extracto de la Cronica anglo-sajona, relativa al año 783 a.c.:
“En este año aparecieron sobre Northumbria terribles portentos que asustaron mucho a los habitantes: hubo excepcionales destellos de relámpagos y se vieron fieros dragones volando por el aire”. Hay otros muchos relatos similares; pero, ¿tenemos pruebas de la existencia de dragones?

No. Todo se debe al paso del Sol por su ciclo normal de actividad, y los llamados dragones resultan ser tempranas observaciones de auroras. Estos dramáticos espectáculos los ocasionan partículas cargadas que aceleran en las llamaradas solares y se desvían hacia los polos por el campo magnético de la Tierra. Allí penetran en la atmosfera superior, ocasionando ionización y originando luz.
Las auroras aparecen como fajas luminosas o cortinas que varían en su color, del verde blancuzco al rojo intenso, a menudo cambiando minuto a minuto.

Fin de la leyenda.

Ya no hay médicos pacientes

Buenas tardes. ¿En qué puedo servirle?
―Soy el doctor Herbert Vamplew. He venido a ver a un paciente, el señor Fred Frisbee, para hacerle su examen médico anual.
―¡Ah! Sí. Yo soy la señora Frisbee. ¿Tiene usted cita, doctor?
―Sí, a la una. Creo que he llegado temprano.
―No tiene importancia. Por favor, tome asiento en la sala y el paciente estará con usted lo más pronto posible.
―Gracias. Perdone… ¿Quiénes son esas personas que están en la sala?
―¡Oh! Son los doctores Tevis, Katz y Clegensor. El paciente opina que todos los cuidados son pocos. ¿Ha visto usted antes al señor Frisbee?
―Me parece que lo traté de coreopsis aguda en 1983.
―¡Ah! Sí, el paciente solía hacer visitas a los consultorios en aquella época. Bueno, voy a buscar aquí su hoja, doctor. Veamos… Vablow, Vakowski… aquí está: Vamplew. ¡Caramba! ¡Qué mala suerte! Veo que usted ha fallecido.
―Obviamente se trata de un error.

25 octubre 2017

Taquilla De Cine

Trabajar en la taquilla de un cine representa todo un reto, en cuanto al trato, con el público. En cierta ocasión, un cliente al que atendía una compañera mía exclamó:

―¿Qué quiere decir con eso de que NO HAY BOLETOS?

Ella le sonrío dulcemente y de manera inocente le dijo:

―Perdone, señor, ¿cuál fue la palabra que no entendió?

Perdido Por El Mundo

Mi madre trabajaba en un supermercado. Una mañana se le acerco un niñito, que la miró con unos ojos enormes y tristes, y le dijo que estaba perdido. Mi madre lo tomo de la mano, lo acaricio y le aseguró que pronto encontrarían a su mamá. Juntos recorrieron todos los pasillos, mientras mi madre le preguntaba al pequeño, una vez tras otra:
―¿No ves a tu mami?
―No ―contestaba siempre el niño.
Finalmente, mi madre lo llevó a la entrada de supermercado y lo sentó encima de un mostrador. Le pidió que mirara con mucho cuidado, a ver si encontraba a su mamá.
―¿No está por ahí?
―No ―respondió el niño―, al único que he visto es a mi papá.

El Guía de Turistas

El Guía de turista llega con su comitiva a lo alto de una meseta y dice:

―Este es el lugar donde el rey Manfredo mandó a construir un enorme castillo de doce torreones, veinte fosos, cincuenta galerías y doscientos salones.

―¡Oiga, pero aquí no hay ningún castillo!

―Es que al rey Manfredo no le hicieron caso.